Thomas_Karstens_Gitarrist  
     
 
 

El Ensemble Diabelli se formó a partir del Dúo Karstens/Ruf que existía desde 1991, con el propósito de interpretar música de cámara del clasicismo y temprano romanticismo en todas las facetas posibles y con instrumentos originales.

El Ensemble hace referencia en su nombre a una de las figuras del clasicismo vienés, Anton Diabelli, que transmitió grandes impulsos creativos como editor de Beethoven y Schubert, y como conocedor de la escena musical de la Viena de su época. Personifica la importancia de la música de salón y de cámara en el clasicismo vienés. El Ensemble Diabelli actúa en formación de dúo, trío o cuarteto.

El Ensemble Diabelli es miembro de la Kölner Gesellschaft für Alte Musik (KGAM e.V.).





Franz Schubert: Quartett D96 (concierto):





Nuevo programa para 2016/17:

Hector Berlioz y los años salvajes de la guitarra

Charlotte Schäfer, soprano

Reinhard M. Ruf, flauta travesera

Thomas Karstens, guitarra




París 1843: el más destacado compositor francés de la primera mitad del siglo XIX publica su tratado de época »Grande Traité d'instrumentation et d'orchestration«, en el que dedica un largo artículo a la guitarra - un instrumento que hasta entonces casi no formaba parte de la orquesta, pero que es una orquesta »en miniatura«. Este tratado fue precedido por numerosas grandes obras, como su famosa »Symphonie fantastique«, cuya concepción, según el propio compositor, comenzó en la guitarra. Después de la primera juventud y siguiendo el ejemplo de su hermana, se ocupó Berlioz de la flauta y la guitarra, el instrumento de moda a principios del siglo XIX.

Londres, Viena y sobre todo París se vieron atrapados por un particular frenesí guitarrístico que se acabaría llamando »Guitaromanie« y que darían a conocer grandes virtuosos como Paganini, Carulli, Carcassi, Sor y Aguado como solistas y compositores. Aparte de sus propias composiciones, sus virtuosas variaciones sobre conocidas melodías operísticas y arreglos para guitarra con voz o instrumentos melódicos jugaron un papel importante en los salones musicales de esos años.

Estos años de principios del siglo XIX, verdaderamente salvajes también en términos políticos y sociales, encontraron en la vida musical parisina una respuesta viva y a menudo apasionada. Testigos literarios como Heinrich Heine, Victor Hugo o el mismo Hector Berlioz como escritor lo reflejan de manera impresionante.